Es un derecho individual, no un favor de la empresa. Si tienes a tu cuidado directo a un hijo menor de 12 años, puedes reducir tu jornada diaria entre un octavo y la mitad, con una reducción proporcional del salario (art. 37.6 ET). También sirve para cuidar a una persona con discapacidad o a un familiar hasta segundo grado que no pueda valerse por sí mismo y no trabaje.
Cómo pedirla
- Por escrito y con 15 días de antelación, o el plazo que fije tu convenio, indicando las fechas de inicio y fin (art. 37.7 ET).
- Con el porcentaje y el horario que quieres. La concreción horaria te corresponde a ti, dentro de tu jornada ordinaria. El convenio puede fijar criterios para concretarla.
- Guardando copia firmada por la empresa o el correo de envío.
Un matiz importante: el horario se elige dentro de tu jornada ordinaria. Si trabajas a turnos rotativos y pides un turno fijo de mañana, ya no es solo reducir, sino cambiar el horario, y los tribunales suelen encauzarlo como adaptación de jornada.
Ejemplo de reducción de un octavo
Jornada: 8 horas diarias (40 semanales) · salario bruto: 2.000 €/mes
Reducción de 1/8: 8 × 1/8 = 1 hora menos al día → 7 horas diarias (35 semanales)
Salario: 2.000 × 7/8 = 1.750 €/mes
Trabajas 35 horas a la semana y cobras 1.750 € brutos al mes
Con la reducción máxima (la mitad), trabajarías 4 horas diarias y cobrarías 1.000 € brutos.
Hijo con cáncer o enfermedad grave
Si tu hijo tiene cáncer u otra enfermedad grave que requiera hospitalización prolongada y cuidado directo, la reducción es de al menos el 50 %. La Ley 4/2026, de 1 de octubre, que entra en vigor el 23 de octubre de 2026, amplía este supuesto (entre otras cosas, en los límites de edad y en los casos de gran discapacidad o gran dependencia). Si estás en esta situación, revisa el texto aplicable a tu fecha.